Mazda Motor Corporation
British Saloon Car Championship

Los primeros modelos de Mazda llegarían al BTCC en 1974 en manos de varios equipos independientes. Desde entonces y hasta 1995, solamente unos pocos coches del fabricante japonés estarían en algún momento en la parrilla de salida apenas sin apoyo de la marca y por tanto sin opciones de lograr triunfos importantes más allá de una buena clasificación. En su primer año en el campeonato, John Burbidge, Wendy Markey y Barrie Williams participarían con un Mazda Savanna RX-3 con el que el último lograría cuatro segundas posiciones dentro de su clase, las pruebas disputadas en Thruxton, Brands Hatch y Snetterton, además de una victoria en Oulton Park y otra en la prueba final del año sobre el trazado de Brands Hatch. En 1975, Barrie Williams sumaría una victoria más y varios podios al que se añadiría el logrado por John Sheldon con el mismo RX-3. Estos resultados llevaría a la Red de Concesionarios de Mazda en el Reino Unido a apoyar un equipo de carreras con Dave Brodie y Thomas Hunt como pilotos, pero tras una temporada en la que lograrían cinco podios, el apoyo económico desaparecería y los siguientes Mazda volverían a estar inscritos por participantes privados aunque sin éxito.

La situación cambiaría en 1979 gracias a Tom Walkinshaw y su equipo de preparadores que utilizaría un Mazda Savanna RX-7 Turbo y lo convertiría en una máquina de carreras venciendo dentro de su categoría en nueve de las doce pruebas puntuables y terminando como subcampeón de la serie. Un año más tarde, Win Percy sería el encargado de lograr el mayor éxito del fabricante japonés en su breve historia en el BTCC ganando todas las pruebas del campeonato y terminando como campeón de la serie con el mismo RX-7, hazaña que repetiría en 1981 con nueve victorias sobre diez posibles. Tom Walkinshaw Racing (TWR) pasaría a ser el preparador oficial de Rover y los Mazda RX-7 pasarían a manos privadas con las que aún en 1982 sumarían victorias en su clase con Terry Nightingale al volante y en 1983 con Hamish Irvine.

Para volver a ver un Mazda de nuevo en carrera habría que esperar hasta 1992, año en el que el equipo de Roger Dowson inscribiría un Mazda 323F, modelo al que luego seguiría el Xedos 6 en las temporadas de 1993 y 1994 antes de que problemas financieros del equipo le obligaran a abandonar a mitad del campeonato. En 1995 y con la ayuda de Team Dynamics, el equipo intentaría poner en pista un nuevo Mazda 323F pero la falta de patrocinadores les impediría siquiera comenzar el año siendo éste el último Mazda inscrito en el BTCC.


1980
Mazda RX-7 #20
TWR Pentax
Win Percy
British Saloon Car Championship
/90 Puntos
PCT Collectibles/Atlas
Colección: British Touring Car Champions Nº 11/

El vehículo
Presentado en 1978, Mazda RX-7 contaría con el motor rotativo Wankel del que el fabricante japonés quedaba prácticamente como único valedor en el escenario mundial. El bloque, situado por detrás del eje delantero, constaría de dos rotores de 573cc cada uno con una potencia de 105CV entregados al eje trasero a través de una caja de cambios manual de cinco velocidades con la opción de instalar una opcional automática de tres. Con una línea marcadamente deportiva la carrocería sería optimizado en el túnel de viento para obtener un mayor rendimiento aerodinámico y así por ejemplo, se utilizarían faros delanteros escamoteables e incluso la antena de la radio sería retráctil, con una parte trasera totalmente acristalada en forma de cuña muy al estilo americano de los cupés tipo Fastback. Al ser el motor rotativo más pequeño que uno convencional en línea o en V, el RX-7 se beneficiaría de un mejor reparto de pesos y un bajo centro de gravedad, características que le darían un extraordinario manejo deportivo apoyado por unos frenos de disco en la parte delantera y tambores ventilados en la parte trasera y una suspensión de amortiguadores McPherson en el tren delantero y un puente rígido con resortes helicoidales detrás en el posterior. Siendo un cupé de dos puertas, el RX-7, o SA22C/FB según la nomenclatura de Mazda, tendría dos asientos delanteros con reposacabezas integrados que se inclinarían hacia adelante para dar acceso a las pequeñas dos plazas traseras apenas útiles para dos adultos. A finales del año 1980, la potencia del motor se elevaría a 115CV y los tambores traseros serían sustituidos por frenos de disco y se incluiría como opción un alerón trasero aumentando la capacidad del tanque en cinco litros, la anterior versión tendría 55 y con un consumo cercano a los 13 litros, la autonomía del coche apenas llegaba a los 400 kilómetros. Posteriormente a la gama se uniría una versión turbo de y una revisión del motor, quedando la potencia de ambos en 165CV. En el mundo de la competición automovilística, el RX-7 tendría un enorme éxito en varias competiciones e incluso varias unidades llegarían a competir en las ediciones de las 24 Horas de Le Mans de 1980 y 1981, terminando dos de ellos en la 21ª posición y en la 14ª respectivamente. En los Estados Unidos, en 1979 el RX-7 pilotado por Yoshimi Katayama, Youjirō Terada y Takashi Yorino ganaría la categoría GTU de las prestigiosas 24 Horas de Daytona, terminando quinto en la general y con Walt Bohren, Amos Johnson y Roger Mandeville finalizando la carrera por detrás de ellos con el modelo posteriormente venciendo en el campeonato IMSA dentro de su categoría en varias ocasiones, al igual que haría Allan Moffat que ganaría el el Campeonato Australiano de Turismos de 1983 y el de resistencia en 1982 y 1984, que en 1983 sería ganado por otro Mazda RX-7, el pilotado por Peter McLeod. En 1981, Pierre Dieudonné y Tom Walkinshaw ganarían las 24 Horas de Spa de manera absoluta y precisamente con un Mazda RX-7 preparado en los talleres del piloto británico, ganarían el Campeonato Británico de Turismos con Win Percy como piloto en ambos años.

El piloto
Win Percy comenzó en 1964 participando en carreras de club en el Reino Unido como piloto aficionado, a medida que fue logrando victorias se dedicó profesionalmente al automovilismo, destacando sobremanera en el Campeonato Británico de Turismos (BSCC y desde 1983, BTCC). En esta serie lograría tres títulos de campeón: en 1980 y 1981 con este Mazda RX-7 y en 1982 con un Toyota Corolla GT, además de dos subcampeonatos logrados en 1975 y 1976 con un Toyota Celica GT. También disputaría el Europeo de Turismos, en el que sería tercero en 1985 y segundo en 1986, obteniendo en las siete temporadas en las que compitió doce victorias y nueve podios. Tras un breve periodo en el que disputa varias pruebas de resistencia del WSPC, en las que no consigue grandes resultados, se convierte en un asiduo del Australian Touring Car Championship y, sobre todo, de la Bathurst 1000 que consigue ganar en 1990, siendo segundo en 1991 y tercero en 1985, finalizando cuatro veces entre los cinco primeros en 1992, 1994, 1995 y 1997. Otra de sus carreras de resistencia favorita fueron las 24 Horas de Spa, prueba que corrió en once ocasiones y que ganó en 1984 y 1989, añadiendo otra victoria más de clase en 1981 a su extenso palmarés. En las 24 Horas de Le Mans estaría en la parrilla de salida en seis ocasiones pero sólo terminaría una vez, en 1988 con un Nissan R88C con el que sería la línea de meta en la 14ª posición. Todos sus demás intentos acabaron en abandono, pero si es recordado en el circuito de La Sarthe por algo fue por el tremendo accidente que sufrió en 1987 pilotando un Jaguar XJR-8 LM y del que salió vivo de milagro. En 1981 debutaría con un Mazda RX-7 y no volvería hasta 1986 con un Jaguar XJR-6. Después de su participación con este Nissan, no regresaría hasta 1993, año en el que con un Jaguar XJ220 sufriría una avería mecánica y en la siguiente edición otro accidente. Retirado de la competición activa se dedicó a participar en pruebas de coches históricos hasta que 2003, tras un accidente casero, un error médico en el hospital al que fue llevado le dejó paralizado de cintura para abajo.

Resultados
Tras haber logrado el subcampeonato en 1979 con el Mazda RX-7 preparado por su propia compañía, Tom Walkinshaw reclutaría a Win Percy como piloto para disputar el BTCC en 1980 y que ya contaba con una excelente experiencia en la serie de turismos británica después de terminar segundo en 1975 y 1976 con un Toyota Celica GT. El año comenzaría de manera inmejorable para el experimentado piloto inglés pues se impondría dentro de su categoría, la Clase C para motores inferiores a 3.0 litros, finalizando la prueba inaugural sobre el trazado de Mallory Park en la cuarta plaza de la general. En Oulton Park acabaría por detrás de los competidores principales de la Clase D, compuesta en su mayoría por varios Ford Capri III 3.0S de distintos equipos privados, y volvería a sumar una primera plaza en su clase. La tercera parada del año sería en Thruxton y el buen estado forma de piloto y coche le llevaría as ser tercero de la general y de nuevo vencedor de la Clase C. En Silverstone volvería a terminar detrás de los más potentes coches de la categoría superior pero de nuevo sumaría los puntos de ganador de su categoría. Dos meses más tarde, el campeonato visitaría de nuevo el circuito de Silverstone para la quinta cita del año donde al igual que Thruxton volvería a ser tercero de la general y primero de su clase. Esta victoria le pondría en ventaja en la clasificación general del campeonato, posición en la que permanecería hasta el final proclamándose campeón a falta de una carrera, terminando en la primera prueba de Brands Hatch, la segunda cita de Mallory Park y el circuito del condado de Kent, Thruxton y Silverstone siempre por detrás de los coches de la Clase D pero venciendo en todas las pruebas dentro de su grupo.

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La miniatura
La miniatura pertenece a la colección que la editorial Atlas Editions, hoy desaparecida tras su compra por el grupo De Agostini, pondría a la venta en 2016 con una selección de los coches ganadores del Campeonato Británico de Turismos (BTCC) y que se vendría únicamente mediante suscripción en la que llegaría un modelo al mes. El orden de la colección variaría de acuerdo a la fecha de suscripción, en lugar de seguir una numeración lógica, y esto haría que distintos suscriptores recibieran números diferentes en el mismo mes hasta que la colección fuera cancelada tras el cese de las actividades de la compañía, siendo el número total de miniaturas puestas a la venta de 20 diferentes. Los modelos, fabricados por PCT Collectibles en su mayor parte utilizando moldes de Oxford y Vanguards, son fieles representaciones de los vehículos en los que se basan y, habida cuenta su precio, tienen unos acabados más que notables en comparación con otros modelos destinados a collecionables.