AMC
(American Motors Corporation)
Fabricantes de Estados Unidos

Durante la Segunda Guerra Mundial, compañías como Willys aparecieron de la nada para construir herramientas y vehículos para las Potencias Aliadas, mientras que el resto de fabricantes de coches también dirigirían sus esfuerzos a la construcción de vehículos de apoyo, tanques, aviones y armas de fuego por lo que la producción de automóviles sería prácticamente residual. La guerra llegó a su fin y volvió a poner a la gente a trabajar, sin embargo, no había nuevos diseños automotrices disponibles para las masas y esta falta de oferta serviría como catalizadora para que empresas más pequeñas entraran en el mercado automovilístico con nuevos productos.

En este contexto, en 1954 nacería American Motors Corporation (AMC) nacería como resultado de la fusión entre la Hudson Motor Car Company y Nash-Kelvinator a la que más tarde se uniría Kaiser Jeep, que recientemente había comprado Willys-Overland, convirtiéndose en la cuarta corporación más grande en la fabricación de automóviles tras Ford, Chrysler y General Motors. En ese tiempo, tanto Studebaker como Packard también entraron en los planes de fusión del nuevo conglomerado de empresas pero se retirarían en el último momento. La nueva compañía, con un valor de mercado de 197.793.366 dólares en 1954, ofrecerían por una parte los deportivos Nash dirigidos a un segmento de la población con mayores recursos y los Hudson dirigidos a la clase media con el objetivo de AMC de ocupar otros nichos del mercado y competir contra las tres grandes corporaciones norteamericanas.

En sus primeros años, los modelos de automóviles ofrecidos por AMC comenzarían a venderse bajo ambas marcas, por ejemplo, el Nash Rambler también se vendió como Hudson, y sería en esta época cuando American Motors se situaría al frente de la competencia ofreciendo el Nash/Hudson Metropolitan, primer subcompacto norteamericano de una clase entonces inexistente y que hoy es la base de la mayor parte de la producción automovilística mundial ocupada con los segmentos B y C. También cabe destacar que AMC sería responsable de fabricar uno de los primeros coches deportivos estadounidenses después de la conclusión de la Segunda Guerra Mundial, el Nash-Healey, un pequeño cupé deportivo que se desarrollaría junto con la compañía británica Healey.

Tras el éxito del Metropolitan, AMC presentaría uno de los coches que con el tiempo se convertiría en el icono de la marca, el Rambler, caracterizado por sus terminaciones de coche casi de lujo a un precio más que ajustado con una excelente economía de combustible y fácil manejo, una fórmula que se convertiría en el modus operandi de AMC durante el resto de su existencia como fabricante de automóviles. El Rambler, también supondría la desaparición como marcas para Nash y Hudson quedando el nombre del modelo como reclamo corporativo antes de que el nombre de AMC se comenzase a utilizar una década más tarde.

La era Rambler de AMC, pondría a prueba en los siguientes años a la corporación para mantenerse al día frente a la competencia teniendo que utilizar la imaginación cuando faltaban los recursos económicos. Esto sería especialmente en las décadas de 1960 y 1970, donde los tres grandes fabricantes actualizaban sus modelos de año en año mientras que AMC, que no tenía el dinero para fabricar troqueles de metal nuevos cada pocos años, alargaría la producción de sus vehículos intercambiando piezas entre los distintos coches que producía, por ejemplo el subcompacto Gremlin aparecido en 1970 estaría construido con las mismas puertas que el compacto de lujo AMC Hornet del mismo año.

La marca Rambler, estaría en el mercado hasta prácticamente la década de 1970 con varios modelos, el Six, V8, American, Marlin, Ambassador, y el Rambler Rebel, un poderoso sedán deportivo de tamaño mediano de altas prestaciones y con el AMC sería pionera en lo que posteriormente se conocería como Muscle Cars, al igual que haría años más tarde con el Eagle de 1980, considerado por muchos como el el primer SUV (Vehículo Utilitario Deportivo). A partir de la década de 1960, AMC comenzaría a renombrar los Rambler con el nombre de la corporación y de esta manera modelos como el Marlin y el Ambassador pasarían a venderse como AMC y no como Rambler, marcando este movimiento el comienzo de la era por la que se recordaría a la corporación hasta su alianza con Renault, que compraría el 49% de la compañía en 1982 y su posterior venta a Chrysler en 1987.

La década de 1970, la planta de ensamblaje de AMC en Kenosha (Wisconsin) produciría una nueva línea de modelos que incluirían el famoso Gremlin, el Javelin, el Matador y otro de sus coches más icónicos, el AMC Pacer, que volvería a colocar a la compañía a la cabeza como fabricante de pequeños automóviles, especialmente tras el aumento del precio de los combustibles tras la Crisis del Petroleo de 1973 y el aumento de la competencia por parte de los fabricantes japoneses como Subaru, Honda y Mazda especialistas en este tipo de vehículos, además de los coches importados desde Europa. El Pacer, sería un éxito tan rotundo para la compañía que incluso tendría problemas para mantenerse al día con la alta demanda por parte de los clientes, en parte atraídos por el estilo del coche, extraño para los estándares de hoy en día pero vanguardista entonces y que sería recibido como el primer automóvil de la industria automotriz estadounidense con personalidad propia.

Para demostrar la popularidad del automóvil, AMC predijo que 80.000 unidades se venderían en 1975, sin embargo, la demanda sería tan elevada que se construyeron más de 100.000 unidades ese mismo año. Con todos los recursos de la compañía dedicados al Pacer, el resto de vehículos ofrecidos por AMC comenzaron a desaparecer de los concesionarios en lo que marcaría el es el principio del fin para la corporación que presentaría en la década de 1980 el Concord como sucesor del Hornet y el Spirit como el del Gremlin, que a pesar de sus ventas no impedirían que AMC se mantuviera independiente en un cada vez más competitivo mercado y tras la compra de casi la mitad del accionariado por parte de Renault, cuyo primer modelo sería el Renault Alliance, basado en los Renault 9 y 11 reconstruidos para el público norteamericano y al que más tarde se uniría el Eagle Premier basado en el Renault 25 y que sería a la postre el último automóvil fabricado por AMC para el que se construiría una nuevas planta en Ontario (Canadá).

Sin embargo, la unión entre los dos fabricantes no obtendría el resultado esperado y en 1987, Chrysler compraría AMC por un total de 110.000 millones de dólares paralizando la producción del único modelo en construcción y utilizando tanto la plantea de Kenosha como la de Ontario para fabricar los modelos del grupo capitaneado por Lee Iacocca. El proceso de liquidación de AMC, terminaría en 1990 con la demolición de la planta de ensamblaje de Kenosha, que había estado fabricando automóviles desde el primer Rambler en 1957. Sin embargo, se mantendría en nómina a buena parte de la plantilla de AMC en los distintos departamentos del grupo, mientras que los concesionarios de la marca se reconvertirían a distribuidores de Chrysler poniendo punto final al papel que jugarían los coches producidos por AMC en la vida de millones de estadounidenses ya fuera en los largos viajes familiares por carretera o para recibir las llaves de un nuevo y brillante Gremlin o Pacer como primer coche de los jóvenes norteamericanos.


AMC Matador

El vehículo
El AMC Matador sería presentado en 1971 como sustituto del Rebel y estaría disponible con carrocerías sedán de dos y cuatro puertas además de una versión ranchera montando motores de seis cilindros en linea de 3.6 y 4.2 litros y V8 de 5.0, 5.9 y 6.6 y cajas de cambios manuales de tres y cuatro velocidades y automáticas de tres a lo largo de una producción que acabaría en 1978. Gran parte de los elementos del Matador provendrían, como en otros productos ofrecidos por AMC, de varios modelos de la marca, así, el primer diseño del AMC Matador contaría con el capó, el maletero, la rejilla delantera y el lujoso interior del Ambassador. En 1974 y en plena Crisis del Petroleo, el modelo sería rediseñado y las versiones de techo rígido se eliminarían de la cadena de montaje para dar paso al más económico techo de vinilo a la vez que se introduciría la versión cupé de dos puertas.

Al igual que el Rebel, el AMC Matador también tendría una versión especial en la categoría de Muscle Cars llamada Machine, caracterizada por su alto rendimiento deportivo y que sería la que utilizase los motores V8 de mayor cubicaje con potencias de 285 y 330 caballos y del que únicamente se construirían 50 unidades en el primer año de vida del modelo. A esta versión especial le seguirían otras dos: la realizada por el diseñador de ropa Oleg Cassini y la llamada Barcelona, siendo ambos cupés de dos puertas con lujosos acabados, estando el primero en producción desde 1974 a 1975 y el segundo de 1976 a 1978. Estos dos modelos estarían basados en el enorme cupé de dos puertas de más de cinco metros de largo y casi tres de batalla y un peso cercano a las dos toneladas que, a diferencia del cupé basado en el sedán de cuatro puertas tendría una línea distinta del resto de la gama contando con un techo inclinado hacia los guardabarros traseros acampanados y la cola caída, contando como una de las muchas características de diseño con unos parachoques independientes, que sobresalen del cuerpo mediante el uso de puntales hidráulicos telescópicos ocultos por topes de plástico articulados, siendo ofrecido en dos terminaciones principales: la X con el motor V8 básico de 5.0 litros y la Brougham que montaría el V8 de 6.6 litros con ambas versiones montando frenos de disco delante y de tambor en el eje trasero y teniendo como opción la automática TorqueFlite de tres velocidades de Chrysler y la dirección de asistencia variable de origen General Motors, incluyendo la variante Brougham asientos de cuero como rasgo distintivo.

Aunque el Matador fuera fabricado principalmente en la planta que la compañía tenía en Kenosha, también sería ensamblado bajo licencia en Europa, Australia, Nueva Zelanda y Méjico llegando a estos mercados como Rambler Matador a excepción de Méjico, donde se comercializaría como VAM Classic, y a lo largo de la vida distintas versiones del modelo serían utilizadas como coches de policía, taxis, de servicio para agencias gubernamentales y también en la competición deportiva de la NASCAR americana. Pero sin duda, su momento más popular sería tras la aparición de un AMC Matador Coupé Brougham en la película de James Bond, The Man With The Golden Gun (El hombre de la pistola de oro en España) utilizado por el personaje Francisco Scaramanga, interpretado por Christopher Lee, que transforma en la película el coche en un avión para escapar del agente especial tras secuestrar al personaje al que daba vida la actriz Britt Ekland.

1976
AMC Matador Coupé Brougham
Universal Hobbies/Eaglemoss Collections
Colección: James Bond Car Collection - Nº 44/134

La miniatura
En enero de 2007, la editorial Eaglemoss publicaba en el Reino Unido la colección de coches del más popular agente secreto de la la literatura y el cine con el nombre de James Bond Car Collection tras un fallido test en Francia compuesto por cinco números con miniaturas fabricadas por Eligor y Norev. La primera versión de la colección, incluiría 40 de los modelos que aparecerían en varias de las películas del agente secreto y estarían fabricas por Universal Hobbies en China. Cada miniatura venía expuesta en una peana que hacía las veces de diorama representando una escena de la película en la que aparecería el coche e incluía en muchos casos una figura de James Bond, artilugios y figuras de otros personajes. Debido a su éxito, la colección iría teniendo sucesivas ampliaciones y a partir del número 88 varios de los modelos serían fabricados también por IXO Models. La colección, que tendría una cadencia quincenal y posteriormente mensual, terminaría en el Reino Unido con el número 134, pero sería vendida en otros países como Francia, Finlandia, Alemania, Holanda y Brasil en el tradicional canal de ventas de este tipo de colecciones y por suscripción directa en otros a lo largo de los cinco continentes con diferente cantidad de números y orden con el nombre de Bond in Motion.