La Hispano-Suiza Fábrica de Automóviles
Fabricantes de Europa

El principio de la Hispano-Suiza comenzaría en 1904, pero su existencia y experiencia en el mundo del automóvil se remontaría a seis años antes cuando el militar español Emilio de la Cuadra fundaría en 1898 La Cuadra, una empresa centrada en la producción de automóviles eléctricos. El ingeniero suizo Marc Birkigt, se uniría a la compañía poco después de su creación y juntos crearían en 1900 un motor de gasolina impulsado por un eje en vez de por cadena, un diseño revolucionario entonces que, sin embargo, no tendría ningún éxito y obligaría al cierre de la empresa renombrada entonces como Fábrica Hispano-Suiza de Automóviles.

Bajo la dirección de José María Castro Fernández, en 1904 la compañía renacería con el nombre de La Hispano-Suiza Fábrica de Automóviles creando nuevos motores y chasis que , como era costumbre en esa época, serían entregados a carroceros independientes. Dado que la demanda de automóviles de lujo era mas importante en Francia que en España, en 1911 una factoría nueva, conocida como Société Française Hispano-Suiza, abriría sus puertas en París para satisfacer la demanda de los clientes franceses.

Durante la Primera Guerra Mundial, Hispano-Suiza se centraría en la fabricación de motores para la aviación y a la conclusión del conflicto bélico, regresarían al diseño de automóviles con la presentación del Hispano-Suiza H6, un vehículo totalmente revolucionario en ese momento que ofrecería lujo y calidad haciendo ganar a la compañía franco-española una reputación similar a la de Rolls-Royce en Inglaterra. El H6, sería el último de los modelos ensamblados en las fábricas de Hispano-Suiza españolas, y ya a partir de los modelos H6B y siguientes, toda la producción se derivaría a los talleres de París.

Debido a la Gran Depresión, los coches de lujo verían como su mercado menguaba y muchos fabricante se verían obligados a construir vehículos mas pequeños. Hispano-Suiza sin embargo no cambiaría y continuaría con la producción de sus grandes y lujosos automóviles como el Hispano-Suiza J12, pero con el estallido de la Guerra Civil en España y el ambiente bélico de la Europa de finales de la década de 1930, la compañía cerraría sus puertas a la producción de automóviles en 1938 para dedicarse a la producción de armamento y motores de aviones después de haber creado algunos de los automóviles mas elegantes y exquisitos de todos los tiempos.

No obstante, en 1940 junto con el banco español Banco Urquijo y un grupo de empresas industriales españolas, Hispano-Suiza fundaría la Sociedad Ibérica de Automóviles de Turismo (S.I.A.T.) que lograría firmar varios acuerdos con FIAT para la producción de vehículos, pero ninguno de estos proyectos saldría adelante, aunque años más tarde esta sociedad sería reconvertida en la Sociedad Española de Automóviles de Turismo (SEAT). Por otro lado, en 1946 Hispano-Suiza vendería sus activos de automoción españoles a ENASA (Empresa Nacional de Autocamiones S.A.), el fabricante de los camiones Pegaso.

La rama de aviación de la compañía continuaría principalmente construyendo motores Rolls-Royce bajo licencia y más tarde en la fabricación de turbinas hasta que, en 1968, sería absorbida por el grupo francés SNECMA (Société Nationale d'Études et de Construction de Moteurs d'Aviation) conviritiéndose en una división de esta y trasladando su planta de turbinas a Bezons, en las afueras de París, utilizando las fábricas originales para transmisiones de potencia y sistemas accesorios para motores a reacción, actividad en la que continuá hoy en día como parte de Safran Aircraft Engines, nacida de la fusión de SNECMA y SAGEM (Société d’Applications Générales de l’Électricité et de la Mécanique) en 2005.

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Hispano-Suiza H6

El vehículo
Ya en 1914, después del lanzamiento del Hispano-Suiza T26, Mark Birkigt comenzaría a desarrollar el Hispano-Suiza H6 como el modelo más lujoso de la compañía. El trabajo quedaría suspendido por el estallido de la Primera Guerra Mundial pero el nuevo vehículo se presentaría en el primer Salón del Automóvil de París después de la finalización del conflicto bélico. Durante la guerra, Hispano-Suiza suministraría más de 50.000 motores V12 para aviones de combate V12 y esta experiencia sería aprovechada por Birkigt para construir el motor del H6 utilizando únicamente un banco del V12, es decir instalaría un motor V6 con un desplazamiento de 6.597 cm³ con un solo árbol de levas en cabeza.

El Hispano-Suiza H6 impresionaría a todos con su grandeza, su majestuosa elegancia y el refinamiento de su mecánica y, como de costumbre entonces, la compañía construiría el chasis y los elementos mecánicos que después se entregarían los mejores carroceros en boga en ese momento como Kellner y Erdmann & Rossi que incluirían como elemento común el nuevo emblema de la empresa: una cigüeña en honor a la compañía en la que Mark Birkigt serviría durante la guerra, Escadrille des Cigognes (Escuadrón de Cigüeñas), al igual que la luciría el Bucciali TAV 8-32 diseñado por Paul-Albert Bucciali que combatiría en el mismo escuadrón.

Cinco serían los tipos de carrocería que serían montados sobre un chasis que constaría de dos largueros en forma de U unidos por tres travesaños en escalera, caja de cambios manual de tres relaciones, suspensiones de eje vivo y ballestas semielípticas en ambos ejes y frenos de tambor en las cuatro ruedas: limusina, torpedo (el equivalente francés de una carrocería de tipo faetón), landó (descapotable con techo plegable), roadster (el término americano para designar un biplaza descapotable) y un convertible o descapotable con capota abatible y ventanas permanentes, todas ellas impulsadas por el motor de aleación ligera capaz de ofrecer 135CV de potencia y una velocidad máxima era de casi 130 km/h.

La popularidad del Hispano-Suiza entre las clases más pudientes, llevarían en 1922 a presentar una nueva versión denominada H6B, con algunas mejoras mecánicas que elevarían el rendimiento en términos de velocidad del motor. Mayores innovaciones llegarían en 1925 con la introducción del H6C que contaría con una unidad de potencia de 7.983 cm³ capaz de entregar hasta 160CV de potencia máxima y alcanzar los 150 km/h además de la sustitución del sistema de suspensión trasero por otro con amortiguadores, convirtiéndose este modelo la versión más deportiva y cara del Hispano-Suiza H6 que, de hecho, se produciría en muy pocas unidades, comenzando poco después el proyecto para el automóvil que reemplazaría al H6, que sería aún más grande y exagerado, y que resultaría en el Hispano-Suiza J12 presentado en 1932.

1925
Hispano-Suiza H6B Nieuport Tulipwood Torpedo
IXO Models/Altaya
Colección: Los más bellos Coches De Época - Nº 17/50

La miniatura
A finales de 2006, Altaya pondría a la venta la colección Los más bellos Coches de Época en España que incluiría las mismas 50 miniaturas que compusieron similar la versión francesa, editada en agosto de 2005 con el nombre de Voitures Classiques y que más tarde también vendería en Portugal con el nombre de Carros Clássicos. La colección comprendería los principales fabricantes de coches construidos hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial en la que es considerada por muchos aficionados como la época dorada del automóvil. Las miniaturas estarían fabricadas por IXO Models en China, que posteriormente utilizaría algunos modelos para crear otra línea de negocio llamada IXO Museum (MUS) que cuenta con modelos de esta y otras colecciones con modelos de este periodo en diferente color y mejores acabados que las originales puestas a la venta por las editoriales que incluían detalles más toscos sobre unos moldes correctos y un buen acabado general considerando su bajo precio de venta, 10,95€ en España y que muchos modelos eran inéditos en escala 1/43 en ese momento.

1934
Hispano-Suiza H6C
IXO Models/Altaya
Colección: Los más bellos Coches De Época - Nº 1/50

La miniatura
A finales de 2006, Altaya pondría a la venta la colección Los más bellos Coches de Época en España que incluiría las mismas 50 miniaturas que compusieron similar la versión francesa, editada en agosto de 2005 con el nombre de Voitures Classiques y que más tarde también vendería en Portugal con el nombre de Carros Clássicos. La colección comprendería los principales fabricantes de coches construidos hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial en la que es considerada por muchos aficionados como la época dorada del automóvil. Las miniaturas estarían fabricadas por IXO Models en China, que posteriormente utilizaría algunos modelos para crear otra línea de negocio llamada IXO Museum (MUS) que cuenta con modelos de esta y otras colecciones con modelos de este periodo en diferente color y mejores acabados que las originales puestas a la venta por las editoriales que incluían detalles más toscos sobre unos moldes correctos y un buen acabado general considerando su bajo precio de venta, 10,95€ en España y que muchos modelos eran inéditos en escala 1/43 en ese momento.


Hispano-Suiza J12

El vehículo
A finales de los años veinte, Hispano-Suiza comenzaría a sentir la presión de la competencia, que incluía marcas como Rolls-Royce y Maybach entre otras, y se embarcaría en un nuevo proyecto para reemplazar a su buque insignia, el H6, en el mercado desde 1919. Inspirándose en modelos como el Bugatti Type 41, Mark Birkigt desarrollaría un nuevo motor, que como todos los de la empresas tendría origen en los utilizados por el constructor franco-español en el mundo de la aviación, y crearía un V12 de 9.4 litros de capacidad y una potencia de 220CV montado sobre una reconversión del bastidor del Hispano-Suiza H6, creando de esta manera el modelo más grande y lujoso de todos los fabricados por la compañía hasta entonces: el Hispano-Suiza J12 (T68), presentado en el Salón del Automóvil de París de 1932.

El Hispano-Suiza J12 (T68) como coche de gran lujo, resultaría extremadamente caro y, por tanto, muy pocos afortunados compradores pudieron adquirir el chasis desnudo eligiendo entre cuatro variantes de distancia entre ejes diferentes (3.420, 3.710, 3.810 y 4.010 milímetros) y vestirlos a su gusto por los mejores carroceros de la época, incluidos Saoutchik, Binder, Fernandez et Darrin, Vanvooren o Kellner, que darían lugar a automóviles únicos extremadamente elegantes y lujosos ya fueran en forma de limusinas, roadster, descapotables u otras carrocerías.

Por otra parte, la mecánica del Hispano-Suiza J12 (T68) se demostraría altamente confiable, de hecho para demostrar su fiabilidad la empresa realizaría un viaje de prueba entre París y Niza y viceversa sin necesidad de rellenar de agua o aceite el motor. Esta unidad de potencia tendría la característica de tener las culatas y el cárter en un solo bloque y contaría con un encendido de doble chispa por cilindro y una distribución de dos válvulas en culata por cilindro controladas por un árbol de levas con bielas y balancines que abrirían paso al combustible desde un carburador de doble barril.

Como elementos comunes que Hispano-Suiza vendería conjuntamente con el chasis del J12, se encontraría el conjunto de la transmisión trasera incluyendo la caja de cambios manual de tres velocidades y el sistema de suspensión delantera y trasera que contaría con un eje rígido con ballestas semielípticas y amortiguadores de fricción ajustables desde el habitáculo y un sistema de frenado con frenos de tambor en los dos ejes apoyados por un servofreno.

En 1935, se introduciría en el Hispano-Suiza J12 (T68) una mejora en el motor V12 que llevaría su cilindrada hasta los 11.310 cm³, aumentando su potencia hasta los 250CV y su velocidad máxima desde los 160 km/h de la versión de 9.425 cm³ hasta los 170 km/h, una velocidad más que notable para un automóvil con una masa de dos toneladas. Este modelo, conocido como T68 bis, no tendría tanta demanda como el primero y en el ambiente prebélico de Europa, Hispano-Suiza suspendería la producción de automóviles en 1938 para concentrarse en la producción de municiones y motores de aviación.

1933
Hispano-Suiza J12 (T68) Coupé de Ville
IXO Models/Altaya
Colección: Los más bellos Coches De Época - Nº 29/50

La miniatura
A finales de 2006, Altaya pondría a la venta la colección Los más bellos Coches de Época en España que incluiría las mismas 50 miniaturas que compusieron similar la versión francesa, editada en agosto de 2005 con el nombre de Voitures Classiques y que más tarde también vendería en Portugal con el nombre de Carros Clássicos. La colección comprendería los principales fabricantes de coches construidos hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial en la que es considerada por muchos aficionados como la época dorada del automóvil. Las miniaturas estarían fabricadas por IXO Models en China, que posteriormente utilizaría algunos modelos para crear otra línea de negocio llamada IXO Museum (MUS) que cuenta con modelos de esta y otras colecciones con modelos de este periodo en diferente color y mejores acabados que las originales puestas a la venta por las editoriales que incluían detalles más toscos sobre unos moldes correctos y un buen acabado general considerando su bajo precio de venta, 10,95€ en España y que muchos modelos eran inéditos en escala 1/43 en ese momento.