General Motors-Holden's Ltd.
Resto del Mundo

En 1856, el inmigrante inglés James Alexander Holden estableció un negocio de cuero y talabartería en Adelaida llamado J.A. Holden & Co y en 1885 se asociaría con el constructor de carruajes Henry Adolf Frost convirtiéndose en uno de los principales fabricantes de carruajes de Australia. En 1905 Edward Wheewall Holden, nieto del fundador, se haría cargo del negocio familiar y lo orientaría hacia el naciente sector del automóvil fabricando primero sidecars en 1913 y desde 1917 carrocerías para automóviles importados a Australia.

En 1919, quedaría registrada la compañía Holden's Motor Body Builders Ltd. como una empresa independiente especializada en carrocerías de automóviles, especialmente sobre los chasis de Overland, Chevrolet, Durant, Hupmobile y Dodge, y ya en 1924, la compañía se convertiría en el único carrocero de Australia para los vehículos de General Motors (GM) con una producción total de más de 22.000 cuerpos, 11.000 de los cuales serían para modelos de GM, en 65 diferentes estilos de carrocería. Durante la Gran Depresión, la producción caería de 34.000 unidades al año a tan sólo 1.651 poniendo a la empresa al borde de la quiebra. A su rescate acudiría su principal cliente y en 1931, General Motors compraría Holden y la fusionaría con la matriz estadounidense para formar la General Motors-Holden's Ltd. (Holden Ltd en 1998 y GM Holden Ltd desde 2005).

Al final de la Segunda Guerra Mundial, fabricantes como GM, Chrysler, Volkswagen, Ford y la British Motor Corporation (BMC) comenzarían a inundar el mercado australiano con sus vehículos e irían aumentando sus capacidades de fabricación. El gobierno australiano tomaría medidas para alentar la industria de automóviles fabricados en Australia y convencería a GM para construir el coche de Australia utilizando la marca Holden, comenzando en 1948 el ensamblaje de modelos con el emblema de la compañía con el Holden 48/215 (también conocido como Holden FX), diseñado a partir de un vehículo originalmente destinado a Chevrolet pero que sería rechazado por ser demasiado pequeño para la gama de entonces de la división americana de GM.

En los años sesenta, Holden comenzaría a sufrir la competencia de Ford, a la que lograría resistir con la introducción de nuevos modelos como el compacto Torana en 1967 y el deportivo Monaro en 1968, ofreciendo desde esos años una completa variedad de vehículos, algunos de producción propia, aunque, especialmente desde la década de 1970 muchos provienen de diversas partes del imperio de la General Motors, como Chevrolet, Opel, Vauxhall, Isuzu y Suzuki, renombrados y rediseñados para el gusto del consumidor australiano. Algunos de ellos serían el Holden Gemini, derivado del Opel Kadett C, el todoterreno Jackaroo (Isuzu Trooper), el Camira (versión australiana del Opel Ascona C) y otros modelos Opel como el Calibra, Vectra, Astra y Zafira. Asimismo, entre los años ochenta y noventa, Holden también ensamblaría varios modelos de Nissan, Suzuki y Toyota bajo su propia marca.

En la década de 1970, nacería el que es sin duda el modelo más emblemático del constructor australiano: el Holden Commodore basado en el modelo homónimo de Opel pero utilizando la arquitectura del Opel Rekord E y el Opel Senator A. El Commodore estaría en producción hasta 2017 fabricándose en la planta australiana y desde entonces y hasta 2020 sería construido en otras factorías de GM y posteriormente exportado a Australia, después de convertirse en el coche favorito de varias generaciones de australianos. Aunque General Motors utilizaría la marca Holden solamente en Australia y Nueva Zelanda, una buena parte de la producción iría al mercado exterior y por ejemplo, el Commodore se vendería en los Estados Unidos bajo la marca Pontiac, en Gran Bretaña como Vauxhall y en Brasil y el Medio Oriente con el emblema de Chevrolet.

Con la llegada del nuevo siglo, Holden comenzaría a experimentar serios problemas financiaros, especialmente relevantes tras la crisis financiera desatada en 2008 y apenas pasaría de una facturación de 4.000 millones de dólares a unas pérdidas anuales de 150, manteniéndose en el mercado gracias a las subvenciones del gobierno australiano que, sin embargo, no impedirían que en 2017 GM anunciara el cierre de las dos plantas de ensamblaje en territorio austral y en 2020 el de las ventas, diseño y desarrollo de Holden en Australia para 2021, poniendo punto final a la marca australiana.

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Holden Commodore

El vehículo
Hasta la Crisis del Petróleo de 1973, el fabricante australiano Holden, parte de General Motors (GM) y fabricante de automóviles desde 1948, siempre había seguido el estilo estadounidense de automóviles grandes y pesados pero con las restricciones impuestas por los países de la OPEP, la demanda de los consumidores cambiaría hacia automóviles más eficientes en el uso del combustible. De esta necesidad nacería en 1978 el Holden Commodore basado en la plataforma V de GM ya utilizada en los modelos de otra marca perteneciente al gigante americano: el Opel Rekord E y el Opel Senator A, sobre cuya base se adaptaría el modelo de Holden a las necesidades específicas del continente australiano.

El Holden Commodore sería el buque insignia de la marca durante más de 40 años, primero vendido como berlina de tamaño medio, equivalente al Segmento D europeo, entre 1978 y 1988 y después desde 2018 a 2020, y como berlina de tamaño completo, Segmento E en Europa, entre 1988 y 2017, abarcando cinco generaciones que darían lugar a 16 series, todas ellas con la denominación V por la plataforma y la letra correspondiente según la serie a la que pertenecía, aunque las variantes mejor equipadas se llamarían Holden Calais y, desde 1984, Holden Berlina, siendo el modelo también base para la fabricación desde 1990 a 1997 de una camioneta con el nombre de Holden Commodore Utility, llamada Ute a partir del año 2000.

La primera generación del modelo comprendería cinco series: la VB producida entre 1978 y 1980 y derivada del Rekord en la parte trasera y del Senator en la parte delantera para acomodar motores de seis cilindros en línea y V8, la VC construida entre 1980 y 1981 y equipada con nuevos motores de cuatro cilindros en línea, la VH fabricada de 1981 a 1984 que incluiría la introducción de una versión deportiva con motor V8 de 5.0 litros, la VK producida entre 1984 y 1986 y la VL entre 1986 y 1988 que destacaría por la introducción de un nuevo motor de origen Nissan de seis cilindros en línea turboalimentado.

La segunda generación del Holden Commodore se fabricaría de 1988 a 1997 en cuatro series y también se vendería como Toyota Lexcen hasta 1997 gracias a la empresa japonesa United Australian Automobile Industries (UAAI) participada por Holden y Toyota Australia. Las cuatro series que tendría el modelo serían la VN producida entre 1988 y 1991 y derivada de la plataforma alargada del Opel Omega A que también daría lugar a la camioneta VG, la VP fabricada entre 1991 y 1993, la VR de 1993 a 1995 con importantes actualizaciones estéticas y equipamiento de seguridad y la serie VS puesta a la venta en 1995 y que serviría como una actualización mecánica de la arquitectura de segunda generación, destinada a impulsar las ventas antes de la llegada del nuevo modelo VT en 1997 perteneciente ya a la tercer generación.

La serie VS, contaría con una optimización del motor Buick V6 de 3.8 litros que incorporaría el sistema ECOTEC (Emissions and Consumption Optimization TEChnology o Tecnología de Optimización de las Emisiones y Consumo en español) con un aumento de 23CV de potencia sobre la VR con un consumo de combustible un cinco por ciento menor gracias también a una versión modificada de la transmisión automática GM 4L60-E que brindaría una mejor respuesta del acelerador y cambios más suaves entre las marchas. Otras novedades introducidas en el modelo serían el airbag de pasajero y un motor V6 sobrealimentado con una potencia de 221CV, cuatro por debajo del V8 tope de gama.

La tercera generación del Holden Commodore abarcaría otras cuatro series, la VT fabricada entre 1997 y 2000, la VX de 2000 a 2002, la VY desde ese año y hasta 2004 y la VZ desde entonces y hasta 2007, coincidiendo en el tiempo con la introducción de la cuarta generación que comprendería los modelos VE ensamblados entre 2006 y 2013 y la serie VF que marcaría en 2017 el final de los Commodore fabricados en Australia, siendo desde entonces el modelo producido en otras fábricas pertenecientes a GM y después exportados al continente austral. Esta quinta generación llamada ZB, sería simplemente un Opel Insignia B ligeramente revisado que, además de resultar más pequeño que su predecesor, sería el primer Commodore disponible con tracción delantera, así como tracción total, que no utilizaría motores V8 y estaría en producción hasta 2020 después de que GM anunciara que la marca Holden desaparecería completamente en 2021.

1995
Holden Commodore VS
Biante/Delprado
Colección: Car Collection - Nº 77/85

La miniatura
En 1999, la editorial española DelPrado publicaría la primera colección de miniaturas vendida en kioscos conjuntamente con un fascículo. De aparición semanal, la llamada Car Collection incluiría 70 modelos, en otros países también sería publicada con un número de 85 modelos en Francia (con el mismo nombre que la colección española) y el Reino Unido (como Car Collection Series), que repasaban la historia del automóvil desde la década de 1900 hasta la de 1990. Las réplicas, realizadas en China, contarían con moldes fabricados por Universal Hobbies que utilizaría tanto los suyos propios como de otros fabricantes como Kyosho, Anson o Biante entre otros fabricantes.

La colección sería reeditada en España en el año 2003 con un primer número doble al precio de 5,95€, costando el resto de entregas 8,95€, y que incluirían los 70 modelos anteriores de la primera edición con algunos pequeños retoque como antenas o cambio de color. Las miniaturas incluidas en la obra contaban con un buen nivel de acabados en sus moldes y una aceptable calidad general habida cuenta su bajo precio, hasta tres veces inferior en productos similares disponibles en tiendas, y que como punto a favor tenía el poner en manos del coleccionista réplicas nunca antes realizadas en escala 1/43.