Fabricantes de Europa

"Por la ciencia y el arte solamente será posible construir carros movidos con una celeridad maravillosa, sin la ayuda de animales de tiro"
Epistola fratris Rogerii Baconis de secretis operibus artis et naturæ, et de nullitate magiæ (Roger Bacon, Ilchester 1214- Oxford 1294).

Desde que se empezaron a conocer fuentes de energía más potentes que las que estaban casi naturalmente a disposición del hombre, es decir, su fuerza muscular y la de los animales, se pensó en la posibilidad de utilizar estas fuerzas para la locomoción. En 1759 el ingeniero Robinson elaboró un proyecto para la construcción de un carruaje movido por vapor. Incluso el mismo Watt describió en 1754 una máquina de vapor con este objetivo. Pero el primero en realizar un modelo susceptible de recorrer una distancia por sus propios medios fue el ingeniero francés Nicolas Joseph Cugnot. Se trataba de un triciclo movido a vapor, en el que la rueda delantera era motriz. Estaba pensado para arrastrar piezas de artillería y podía desarrollar una velocidad de 6 km./h. Esto ocurría en 1771.

Otro de los países donde la inventiva de los constructores encontraba eco en el público y posibilidades de desarrollarse era Inglaterra. En 1802 Trevithick y Vivian construyeron un automóvil a vapor. Un invento posterior realizado por Griffith no tuvo éxito, a pesar de que introdujo perfeccionamientos notables, como la caldera tubular. Gottlieb Daimler construyó en 1855 un vehículo de dos ruedas dotado de un motor de gasolina, el resto de la historia se describe en estas páginas.