Desde que Charles y Frank Duryea construyeran a principios de 1890 el primer automóvil americano, este medio de transporte fue considerado como un juguete para los ricos, sin embargo, se hicieron cada vez más populares entre la población en general, ya que dio a los viajeros la libertad de viajar cuando quisieran y donde quisieran. Como resultado de ello, en Estados Unidos se comenzaron a construir vehículos más accesibles para la clase media. Esto fue facilitado por Henry Ford, que hizo dos cosas importantes, primero hizo que el precio de sus vehículos fuera lo más asequible posible y, en segundo lugar, pagó a sus trabajadores lo suficiente como para que fueran capaces de comprar los vehículos que construían. Esto ayudó a impulsar los salarios y al alza de las ventas de automóviles. De la necesidad de vivir cerca de líneas o estaciones de ferrocarril, los americanos pasaron a optar por vivir en casi cualquier lugar de una zona urbana.

En estas páginas se resume la historia de los fabricantes de automóviles que transformaron los Estados Unidos.

©expominiaturas43